¡Felices Pascuas! (y un cuento de regalo)

Yo no preparaba los huevos de Pascua: los ponía la gallina Pascualina, bataraza descendiente de la famosa Gallina de los Huevos de Oro, aunque se ve que menos hábil para los negocios.
Como a aquella, a Pascualina siempre le gustó estar cerca de los nenes y las nenas. Por eso, cuando los chicos crecen, se muda a otro gallinero... Eso sí: yo la ayudaba con el relleno, pero ni piensen que les voy a pasar la receta.